¿Pedófilo o sicópata? ¿Cuál es la definición para autor de muerte de la niña Odalis?

casa menor

En los 5 meses de este año, las poblaciones de Tungurahua y Santa Elena se conmocionaron con las muertes de 2 niñas de 5 años, quienes además fueron violadas. En ambos casos los agresores y criminales eran allegados a los familiares de las víctimas y escondieron los cadáveres en sus viviendas.

¿Qué ocurre por la mente de un individuo que agrede sexualmente a un menor de edad? Los expertos aún no logran definir una respuesta absoluta y señalan que los responsables podrían ser considerados psicópatas o pedófilos. Apunta hipótesis como experiencias nocivas en la adolescencia, que los pudo inducir a cometer estos actos.

Para la criminóloga Alexandra Mantilla, por las características del crimen en Santa Elena, se trataría de un pedófilo. ¿Qué sucedió en esa provincia?

El 12 de mayo, Andy Daniel M.A. se hizo pasar como tío de la niña Odalis, de 5 años de edad, para sacarla de la escuela ubicada en la parroquia José Luis Tamayo (Muey), cantón Salinas, provincia de Santa Elena. Su progenitora la fue a buscar, fue entonces cuando se percató de la desaparición de la menor.

Los agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) detuvieron en el parque central de Santa Elena a Andy Daniel M.A., hermano del padrastro de la niña, como sospechoso del secuestro y muerte de Odalis. Otro hombre también fue arrestado en Guayaquil por estar presuntamente implicado en el crimen.

El martes 26 de mayo las indagaciones llevaron a los policías a la vivienda de Andy Daniel, de 23 años, donde hallaron a la víctima envuelta en una sábana en una cisterna vacía.

José Serrano, ministro del Interior, a través de su cuenta en Twitter, lamentó esta tragedia y aseguró que no quedará en la impunidad. Informó también que la occisa habría sido víctima de violación.

El fiscal de Santa Elena, Darwin Castro, encargado de esta investigación, dijo ayer que Andy Daniel M.A. quedó con prisión preventiva por el delito de secuestro. Además, solicitó fecha para una nueva audiencia de vinculación por asesinato, la cual debe ser fijada por el juez de Garantías Penales.

El funcionario sostuvo que durante la audiencia el sospechoso se acogió al derecho al silencio, pero en su versión libre y voluntaria confesó ser el autor del hecho. La Fiscalía, en caso de creerlo procedente, podría solicitar el análisis psicológico del victimario, y dependería también de la defensa del imputado.

La criminóloga Mantilla indica que sería conveniente investigar si el implicado en el caso de Santa Elena sufrió algún tipo de abuso en el pasado, un denotante que lo llevó a ejecutar un acto así. “Puede ser un factor familiar, económico o emocional”, dijo.

Los psicólogos indican que por lo general todo individuo actúa en base a una experiencia. “En este caso, se debería analizar si él tuvo novias, lugar de estudios, si su círculo de amistades era de hombres y mujeres de su edad, o menores”.

La psicóloga Zoraya Bohórquez, presidenta de la Asociación Ecuatoriana de Psicología Jurídica y Forense, considera que ponerle una etiqueta criminal a una persona que cometió este tipo de delitos no es tarea fácil, pues para ello hay que analizar tanto sus antecedentes como el de la víctima.

Sin referirse a este caso específico, pero sí de manera general, manifestó que en casos de violación y muerte hay que determinar cuál era el fin del agresor, es decir, si solo quería abusar sexualmente o violar y matar. Eso podría hacer la diferencia entre un caso aislado y un posible criminal en serie.

Además, se debe determinar si planificó todo paso a paso o si empezó cometiendo un delito y como se le salió la situación de las manos terminó cometiendo otros: violación+estrangulamiento+desaparición del cuerpo.

Con todos estos detalles tal vez sería posible definir si un criminal es pedófilo, asesino o sicópata.

La psicóloga Martha Martínez describe al “sicópata como impulsivo, ansioso, posee una capacidad intelectual normal, lo que le ayuda a planificar sus actos violentos sin ser descubierto”.

La mentalidad criminal de una persona es como un trastorno de personalidad, que son patrones de conducta permanentes, persistentes, inflexibles de un marcado comportamiento inadecuado que tiene sus implicaciones en su vida social y laboral, agregó la profesional.

Un agresor ‘conocido’

En el caso de Santa Elena, Andy Daniel trabajó el año pasado como chofer del expreso escolar, en el que llevaba a la niña Odalis a su escuela. De ahí ya conocía la rutina de la menor y se ganó su confianza.

Para la psicóloga clínica Verenice Engracia Carvallo, coordinadora de Educación General Básica Elemental y Media de Copol, la seguridad de los estudiantes es responsabilidad de la unidad educativa, por ese motivo deben contratar a las compañías de transporte escolar, como lo dispone una orden ministerial.

Además, recomienda establecer un sistema de comunicación permanente entre los maestros, estudiantes y padres de familia, respecto a la hora de entrada y salida de las unidades de transporte; así como implementar un sistema de control de los estudiantes durante el recorrido por un acompañante del plantel.

Seguridad en retiro de alumnos

El individuo fue a la escuela y se presentó como tío de la niña, la maestra se la entregó confiando en que era enviado por la madre. En este caso las autoridades del plantel no verificaron si era cierto lo que decía el presunto familiar. Y las consecuencias fueron fatales.

En algunos planteles tienen un sistema de entrega de alumnos para evitar estos problemas.

En torno de esta situación, la psicóloga clínica Engracia Carvallo sugirió que las instituciones educativas deben establecer sistemas de entrega de niños a representantes en el salón de clases, para que la maestra se asegure de conocer a la persona que retira al estudiante.

Además, dijo, hay que implementar medidas de alternativas de seguridad ante eventualidades, estas pueden ser presentación de documentos, comunicaciones vía agenda o correo electrónico.

En centros educativos como Sendero de Fe hay reglas estrictas para retirar a los alumnos, esto para evitar que desconocidos hagan daño a los estudiantes.

“En nuestra institución tomamos medidas para proteger a los niños y jóvenes. Los padres, representantes, tutores o familiares pueden ingresar al establecimiento, pero ninguno de ellos puede retirarse del plantel con los estudiantes sin que los inspectores lo autoricen. Sin esa orden los encargados de seguridad no dejan que alguien salga, es necesario que porte el correspondiente permiso para que el guardia le abra la puerta”, dijo la Ing. Loyda Calderón, rectora del plantel.

El otro caso de agresión a un menor de edad, que copó los noticieros, fue el de la niña Marilyn. Ella desapareció de su vivienda, ubicada en la comunidad Quinchibana Alto, del cantón Pelileo, en la provincia de Tungurahua. Después de 2 días fue hallada en un saco de yute enterrada atrás de la casa de Edwin N., quien incluso participó en su búsqueda.

Pero al ser reconocido por una persona como el último en ser visto con la niña, la Policía lo detuvo como sospechoso y después Edwin, de 14 años fue condenado a 8 años de prisión. En ambos hechos, el de Santa Elena y el de Tungurahua, queda demostrado que los padres deben estar alertas de las personas que rodean a sus hijos. (I)

Agresores usan internet para llegar a la víctima

Contrario al mito de que la mayoría de los perpetradores son extraños, los niños suelen conocer y confiar en su autor. Los hombres cometen la mayoría (80 – 95%) de abuso sexual, aunque no cabe duda de que existen algunos casos en los que las mujeres delincuentes victimizan a los niños varones o mujeres, según un estudio de la Asociación Nacional de Escuelas de Sicólogos de Estados Unidos.

Las niñas tienen más probabilidades de ser víctimas de abusos sexuales por alguien de su familia, como padre, padras-tro, abuelo, tío, primo, o hermano, mien-tras que los varones tienen más probabili-dades de ser víctimas de abusos sexuales por alguien fuera de la familia, como un entrenador, profesor, vecino o niñera, señala el informe.

Adultos, adolescentes e incluso niños pre-puberales pueden perpetrar abusos sexua-les. A diferencia de otras formas de mal-trato infantil, abuso sexual por definición no tiene que implicar un padre o cuidador.

Internet es el medio más reciente que los delincuentes han empezado a utilizar para llegar a los niños vulnerables, según esta-blece el estudio de los psicólogos. (I)

Padres deben estar atentos a cambios de actitud

“Las familias deben ser cuidadosas de las personas que están alrededor de los niños. Incluso si se trata de personas que pertenecen al ‘ambiente familiar”, es una de las recomendaciones que formula la criminóloga Alexandra Mantilla.

Estar atentos a los cambios de actitud de los estudiantes e investigar, sugiere la psicóloga clínica Verenice Engracia.

Enseñarles a sus hijos que nadie debe tocar sus partes íntimas y si lo hacen comentar inmediatamente el hecho a sus progenitores o maestros para tomar medidas.

Aconsejar e insistir con sus vástagos quetienen un expreso escolar en el que deben ir a su plantel y regresar a casa.

Evitar que se suban a vehículos particulares, ya sea de algún familiar de su compañero de estudio, o de algún amigo.

Los padres deben hablar con las autorida-des del plantel para indicarles los nombres de las personas que pueden retirar a sus hijos. Establecer medidas alternativas de seguridad ante eventualidades, estas pueden ser presentación de documentos, vía agenda o correo electrónico.

El Telégrafo